El coronavirus, y el consecuente aislamiento social, preventivo y obligatorio, ocasionó una crisis en la sociedad, agravada por falta de empleo y de alimentos. Nuestro trabajo de tantos años junto a las comunidades vecinas a nuestros barrios nos da la posibilidad de acompañarlas de cerca en este momento.

Los tiempos que corren son complejos. La pandemia por el coronavirus ha generado una crisis sanitaria a nivel global. Si bien mucho se habla sobre la posibilidad de trabajar desde casa, ahorrar tiempo en traslados y compartir más momentos con la familia, una gran parte de la población sufre la falta de acceso al trabajo y, como consecuencia, a sus alimentos básicos.

Desde hace varios años, en Eidico definimos que el norte que guía nuestro trabajo ha de ser el desarrollo de comunidades sostenibles en el tiempo, que implica más que sólo el desarrollo de inmuebles. Desde este punto de partida, trabajamos con un equipo de Desarrollo Comunitario, que genera proyectos para vincular a las comunidades de las zonas de nuestros barrios, los nuevos propietarios e instituciones vecinas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de todos y forjar lazos perdurables.

Hoy, en un contexto de pandemia, con un coronavirus que nos tomó por sorpresa y trajo aparejada una crisis sanitaria, el trabajo de nuestro equipo de Desarrollo Comunitario se vio más acentuado que nunca, como así también, los lazos entre vecinos de las comunidades. Su labor acciona directamente sobre quienes hoy son vulnerables a la falta de trabajo y hambre.

En pos de un interés común

«Eidico significa Emprendimientos Inmobiliarios de Interés Común, e implica justamente pensar en el conjunto, en la sociedad, en el bien común», explica Patricio Lanusse, socio fundador de Eidico. «Por eso, impulsamos proyectos de cooperación en esta pandemia, no como empresa, sino movilizando a los vecinos que son nuestros clientes y siempre nos han acompañado».

Así fue como, junto a las comunidades de nuestros barrios, pusimos manos a la obra, y no hubo aislamiento social que frene el accionar. Participamos en el plan y el desarrollo de dos proyectos: Mesa CooperAcción y Mesa Solidaria.

Programa “Mesa CooperAcción”

Este programa nació en la misma zona donde nació Eidico: Tigre. Y surgió a partir del deseo compartido de distintos actores por aportar nuestro grano de arena para ayudar a las comunidades más vulnerables.

«Cuando empezó la pandemia, consultamos al intendente sobre qué podíamos aportar desde el rubro empresarial, en este caso, desarrolladores urbanos», cuenta Patricio Lanusse. «Él fue muy claro. Nos dijo, ‘Esto viene difícil; va a ser necesario que me ayuden a alimentar a la población que no va a tener ingresos debido a la cuarentena’. A partir de ahí nos juntamos en una mesa de cooperación distintas entidades y pusimos manos a la obra».

Fue así que desde Eidico y junto a otros desarrolladores inmobiliarios, a CáritasJudaica Norte, el Municipio de Tigre, Fundación Oficios, Fundación Nordelta, Fundación Avina, organizaciones civiles, y a vecinos de Tigre, creamos una mesa de cooperación y acción, a la que llamamos CooperAcción.

¿El fin? Articular la llegada de donaciones de alimentos, artículos de higiene y otros elementos a los sectores más vulnerables de nuestra comunidad en la zona.

Al día de hoy, se ven resultados concretos muy alentadores. «Alcanzamos más de 22 mil kilos de alimentos donados y entregados», cuenta Diego Lanusse, director de Sustentabilidad de Eidico. «Además, se entregaron al Municipio de Tigre 4.800 potes de yogur, más de 1.000 litros de desinfectantes, y 1.200 frascos de alcohol en gel. Y por otro lado, se dieron 9.400 barbijos a hospitales y centros de salud, y más de 70 voluntarios donaron sangre».

Programa “Mesa Solidaria” 

Mesa Solidaria es un programa que surgió en conjunto con algunos propietarios y empleados de nuestros barrios de Pilar, Escobar y San Miguel (San Sebastián, Pilar del Este, San Matías, San Pablo, Santo Tomás y Pueblo Vista). Consiste en armar una caja de alimentos y productos de limpieza e higiene, para que una familia tipo pueda subsistir una semana. La campaña está destinada a asistir a las familias de las zonas vecinas a nuestros barrios.

Sabemos que hay vecinos que no solamente tienen cierta incertidumbre sobre el porvenir, sino la certeza de que hoy no tienen ingreso alguno. Y, por lo tanto, atraviesan una situación muy delicada.

Mesa Solidaria se extenderá hasta fines de junio. Cuenta con la participación de Nilus, una empresa social que evita el desperdicio de comida, adquiriéndola a muy bajo precio o recibiendo donaciones de restaurantes, supermercados y empresas.

Para el armado de las cajas, priorizamos el contenido según su valor nutricional y costos. La caja que adquiere Nilus está basada en el recetario que armaron en conjunto Laura Di Cola, cocinera y promotora del movimiento “De la huerta a tu mesa”, supervisada por la licenciada en Nutrición Valeria Trujillo. A cada familia que reciba su caja, se le entregará el “Plan de recetas”, que contiene 14 propuestas de comidas contempladas para los 7 días de la semana para una familia “tipo” de entre 4/6 integrantes. La caja completa tiene un valor de $1.250 (que se adquiere a través de Mercado Pago, con tarjeta de débito o crédito).

Forjando lazos

El espíritu que guía estas acciones es el mismo que se ve plasmado en nuestro trabajo diario, y tiene que ver con formar comunidades sostenibles. Hoy, particularmente, en nuestras comunidades se manifiestan los lazos forjados.

«La situación es muy difícil, porque la mayoría de nuestros clientes tiene dificultades para predecir cómo será el futuro tras el contexto actual», explica Patricio Lanusse. «No obstante, las comunidades vecinas a nuestros barrios no sólo tienen problemas a futuro, sino que los tienen hoy. Hoy no pueden alimentarse. Por lo cual, éste es un llamado a la solidaridad. Tenemos que ir mas allá de dar lo que nos sobra; tenemos que dar lo que nos cuesta. Creemos que la gente se va a responder porque el argentino es muy solidario. Esperamos salir de esto todos juntos«. Y Diego Lanusse agrega, «Esperamos que la esencia que nos unió en las mesas se mantenga, porque la pandemia también es la pobreza, y muchas familias están en situaciones críticas y necesitan ayuda. Ojalá éste sea el puntapié de algo más grande».

También te pueden interesar…

¿Cómo desarrollamos barrios que cuiden nuestro planeta?

¿Cómo se vive la cuarentena en nuestros barrios?

La Fundación Oficios y la confección de barbijos en cuarentena