Esta temporada los contratos se cierran en pesos y no en dólares. La suba promedio de precios respecto del año pasado ronda el 25%. Equipamiento y buenos accesos son factores que favorecen la demanda.

Texto: Mónica Fernández – IG: @tudineroxl

Llega diciembre y con él, los alquileres de las casas en verano. Están quienes buscan casas con jardín para alquilar y disfrutar del verano en Buenos Aires. Y quienes ponen su casa en alquiler para darle una rentabilidad a la propiedad y hacerse de recursos extra, que financien las vacaciones o sirvan como fondo de reserva para pagar expensas o cuotas de colegio.

La temporada 2019 se presenta, según coinciden los expertos consultados por Eidico, bastante “atípica”. El stock de casas se mantiene estable respecto de los últimos veranos. Y la demanda se va animando a medida que se acerca fin de año. La diferencia está marcada fundamentalmente por contratos que se cierran en pesos y no en dólares como se hacía tradicionalmente, y por periodos de estancia que, en promedio, son más cortos.

“La demanda de gente que busca alquilar en la zona de Bancalari, Nordelta y Villa Nueva es algo mayor que años anteriores. Pero se nota un cambio en el tipo de producto que buscan los inquilinos”, arranca Martin Smith, uno de los responsables de la Inmobiliaria María de Tigre. “Se inclinan más por casas en lotes internos y no tanto al agua, que siempre tienen un valor de alquiler mayor”.

Silvia Petri, directora comercial Ana Valencia Propiedades – Oficina Santa Bárbara, remarca que “llegan por día muchas consultas por mail y, afortunadamente, de los interesados que llegan a concretar la visita a la casa, cerramos casi el 100% de las operaciones”.

¿En qué andan los precios?

Respecto de la temporada de 2018, las casas que dan a la laguna, en promedio, tuvieron una suba de precio del 35%. Y las de lotes internos, un 20%. “Los valores de alquiler se actualizaron por debajo de la inflación real”, aporta Smith. 

Petri va en el mismo sentido que su colega. “Les sugerimos a los propietarios aplicar una actualización a los precios de alquiler que es casi la mitad del porcentaje de índice de inflación que supera el 40%”.

Negociar y cerrar los contratos en pesos es otro ítem clave de esta temporada de verano. En ese sentido, Georgina Casuscelli, gerente sucursal Nordelta de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, grafica la situación con un ejemplo concreto y bien real. “Una casa en Santa Bárbara al agua, que el año pasado se alquiló en U$S 13.000 enero y febrero, este año se alquiló por el mismo período en $330.000. Esto equivale a U$S 8.900, es decir, alrededor de un 30% menos medido en dólares. Claramente los aumentos no se pueden trasladar íntegramente a los alquileres de verano”.

¿Qué demandan los inquilinos?

Los inquilinos buscan cada vez más la modalidad “combo”. Es decir, incluir en la negociación los gastos (luz, gas, expensas, Internet, impuesto municipal, etc.). “Esto se debe a la suba de los impuestos y servicios, y a la necesidad de tener un presupuesto bien definido de antemano. Muchos propietarios aceptan estas propuestas”, describe Smith.

Otra particularidad de la temporada 2019 es que la demanda es por periodos más cortos. “Otros años era muy común tener casas que se alquilaran por toda la temporada (desde Navidad hasta febrero) a una misma familia. Hoy, estamos cerrando contratos con dos inquilinos diferentes”, describe Florencia Llauró, bróker de LJ Ramos. “Notamos un aumento de interesados en mes fraccionado, o sólo para las Fiestas, o mes entero, pero compartido entre varias familias”, cuenta en la misma línea Petri, de Valencia.

¿Qué priorizan a la hora de alquilar?

“Entre los factores que inclinan la demanda hacia una casa u otra figura una buena galería, equipos de aire acondicionado, pileta con cerco y que se acepten mascotas”, describe   Georgina Casuscelli  de LJ Ramos.

“En la zona hay una gran variedad de barrios y en la demanda juega, en primer término el factor precio. Y luego comienzan a pesar variables de amenities y, sobre todo, de ubicación, ya que muchas veces lo que sucede es que alguien de la familia tiene que seguir trabajando. Por lo tanto, priorizan barrios que tengan buenos accesos”, agrega Llauró.

Hay que estar online

Finalmente, el modo de acercarse y tomar contacto con la propiedad es cada vez más virtual. Tal como sucede con los alquileres o ventas tradicionales, antes de llegar a concretar una visita presencial, el interesado hace una exhaustiva investigación online. Esto es en plataformas especializadas, en las páginas de las propias inmobiliarias y hasta en redes sociales.

En este sentido, Eidico ha desarrollado su propia plataforma: Eidicom. En Eidicom, los interesados pueden encontrar las casas que están en alquiler en los barrios desarrollados por Eidico.

Para los propietarios que publican sus casas, la recomendación es que las casas estén “bien presentadas”.