Con costos más previsibles, mayor superficie y acceso a servicios, los barrios abiertos se consolidan como una de las opciones más elegidas por quienes buscan una casa propia fuera de la ciudad.
Texto por: Constanza Agri
Los hábitos de vivienda cambiaron. Cada vez más familias buscan salir de la ciudad para ganar espacio, tranquilidad y contacto con la naturaleza, pero sin sumar costos fijos difíciles de sostener. En ese contexto, los barrios abiertos se consolidan como una de las opciones más elegidas dentro del mercado inmobiliario.
Los números acompañan esta tendencia. Según Zonaprop, hasta 2019 la Ciudad de Buenos Aires concentraba entre el 65% y el 67% de la demanda inmobiliaria del AMBA. Desde 2020, ese porcentaje descendió al 54%-56%, reflejando un creciente interés por desarrollos ubicados fuera de los grandes centros urbanos.
Menos gastos, más previsibilidad
Uno de los principales atractivos de los barrios abiertos es la ausencia de expensas, un factor que hoy tiene cada vez más peso en la decisión de compra o alquiler. “Permite acceder a un proyecto con todos los servicios, sin la necesidad de mantener una estructura de amenities y seguridad privada. Eso elimina un costo fijo mensual”, explica Jorge Von Grolman, gerente de Órbita Inmobiliaria.
La ventaja cobra aún más relevancia si se considera que, según un informe de Octavo Piso, las expensas aumentaron durante 2025 hasta un 75% en la Ciudad de Buenos Aires y un 60% en la Provincia de Buenos Aires. Para Von Grolman, este escenario explica parte del crecimiento que viene mostrando el segmento. “Es un momento de oportunidad con la mirada puesta en los costos. En un contexto económico de incertidumbre, el barrio abierto ofrece previsibilidad en los gastos mensuales”, sostiene.
Más espacio sin resignar ubicación
La búsqueda de una casa propia sigue siendo uno de los principales motores detrás de esta tendencia. Muchas de las familias que eligen barrios abiertos son parejas jóvenes o propietarios que buscan dejar atrás el departamento. “Son personas que buscan una casa con jardín, más espacio y la posibilidad de proyectar una vida familiar a largo plazo”, señala Von Grolman.
Pero el cambio no implica alejarse de los servicios. “Las familias buscan zonas residenciales consolidadas, como Tigre o Pilar, sin resignar entorno natural ni conectividad”, explica Felicitas Spinetto, asesora comercial de Órbita Inmobiliaria.
Un modelo que sigue creciendo
Lejos de ser una tendencia pasajera, los barrios abiertos muestran una evolución sostenida. El crecimiento de zonas como Pilar, Tigre o Escobar impulsó la valorización de estos desarrollos y amplió la oferta. “Los barrios abiertos dejaron de ser una alternativa de periferia para convertirse en protagonistas del mercado inmobiliario actual. Su crecimiento es una respuesta directa a lo que muchas familias necesitan hoy: más espacio y mejor calidad de vida con costos sostenibles”, afirma Von Grolman.
A medida que estos desarrollos se consolidaron, también lo hizo su valor inmobiliario. “El valor del metro cuadrado se fue revalorizando a medida que las urbanizaciones crecieron y fueron adoptados por familias que anteriormente vivían en barrios cerrados. Hoy son una gran alternativa para quienes buscan una casa adaptable a distintas etapas de la vida, con posibilidades de ampliación y espacios exteriores propios”, agrega Spinetto.
Más de una década desarrollando barrios abiertos
Con más de diez años de experiencia en este segmento, Eidico desarrolló distintos formatos de barrios abiertos para acompañar las necesidades de cada familia.
Entre los loteos abiertos se destacan La Merced, en Bahía Blanca, y San Ceferino, en Escobar, donde desarrollamos la infraestructura y cada propietario construye su vivienda. A su vez, dentro del modelo de casas terminadas se encuentran proyectos como Casas de Santa María, Casas de Santa Ana, Casas de San Patricio y Santa Ana Joven en Tigre, y Casas del Este y Casas de Santa Guadalupe, en Pilar.
Con distintas modalidades, todos comparten una misma propuesta: acercar la posibilidad de acceder a un lote o una casa propia en entornos planificados, con infraestructura, servicios y sin expensas.