Entrevista a Nicolás Camaño, gerente de Urbis, la unidad especializada de administración y gestión de los barrios desarrollados por Eidico.

¿Cuáles son los ítems con mayor incidencia en la composición de las expensas? 

En primer lugar, la seguridad del barrio privado, tanto física como electrónica. En promedio, representa casi un 50% del costo operativo mensual. Le siguen los ítems de mantenimiento de espacios verdes y los sueldos de mantenimiento del barrio y personal administrativo. Adicionalmente, cada lote debe considerar los impuestos inmobiliarios y la tasa municipal, que se cobran por separado, pero generalmente vienen liquidados junto al cobro de expensas.

 

 ¿Qué otros gastos hay que considerar cuando vivís en un barrio privado?

Los costos asociados a cuidar tu hogar, es decir, cortar el pasto, limpiar la pileta, tener una persona que te ayude con los quehaceres domésticos o el cuidado de los chicos. Si bien esto no es un gasto exclusivo de quienes viven en barrios privados, es cierto que en estas zonas el acceso del personal doméstico es más complejo por las distancias, por lo cual la oferta es más escasa y, muchas veces, el valor hora termina siendo más caro. El tema de la logística también impacta en el propietario, que en muchas oportunidades se ve obligado a tener dos autos, con lo que eso implica para el bolsillo.

¿Cómo impactan los amenities en el costo mensual de los barrios? 

En el caso de Eidico, en algunos barrios está contemplado el desarrollo de amenities en el plano original y en otros no. Inicialmente la mayoría no lo contemplaban, pero hoy son muchos los barrios que nacen con infraestructura deportiva o de esparcimiento. 

Por ejemplo,  San Sebastián, desde el principio estuvo pensado con canchas de fútbol, tenis, pileta, etc. por ser un masterplan. Hoy es más bien habitual que los barrios aún de menor cantidad de lotes, por ejemplo Estancia Carabassa, San Fermín, San Pedro o Costa Dunas, nazcan con dicha infraestructura complementaria, valorada por nuestros clientes. En resumen, el valor del costo de vida en un barrio privado también está asociado a los servicios que ofrece.

¿En el contexto actual y por todo lo que venimos hablando, creés que vivir en un barrio privado hoy en Argentina es lujo? 

Es un privilegio que algunos tenemos y debemos ser muy agradecidos por ello. Pero no, no es un lujo, no debería serlo, ni debemos pretenderlo. Nosotros queremos bajar esa percepción del barrio privado como un lugar súper exclusivo, para una elite, que te da un montón de cosas adicionales que a veces ni siquiera querés. Nuestro aspiracional sería volver a las bases, donde el objetivo del barrio es brindar un lindo lugar para vivir con  una seguridad acorde y servicios de buena calidad, por lo menos así lo vemos en nuestros proyectos. 

Antes mencionabas que el ítem de seguridad representa el mayor costo para un barrio. Al mismo tiempo, la búsqueda de tranquilidad es uno de los mayores motivos por los que las personas se mudan a un barrio privado. ¿Cómo congeniar ambas realidades?

Creo que primero es importante alinear expectativas sobre la seguridad. Muchos piensan que estar seguros es que el guardia camine por el perímetro, que el vigilador te sonría y salude con tu nombre cuando entrás al barrio, o que siga al camión de la basura. Hablemos de seguridad en toda su complejidad porque es un recurso muy caro.

¿Cómo están trabajando para eficientizar los costos de los barrios garantizando la mayor seguridad posible?

Un caso concreto es el del cerco eléctrico. Como seguramente muchos han podido apreciar en algunos barrios, el cerco se compone de una serie de alambres paralelos al piso, desplegados sobre unas varillas que pueden llegar hasta los tres metros de altura. Tanto los alambrados como las cámaras y otros dispositivos son elementos sensibles y de constante actualización, que suelen necesitar un esquema de mantenimiento preventivo y predictivo importante que hacen a la integridad del dispositivo general de seguridad. Es por eso que habitualmente optamos por el alquiler de estos sistemas y no a la compra, ya que la actualización y el funcionamiento quedan a cargo de los proveedores con cláusulas muy estrictas. 

¿Qué rol juega la tecnología y la IA en seguridad y cómo lo están implementando en los barrios?

Hoy estamos trabajando sobre la sustitución del recurso humano en operaciones repetitivas o ineficientes, mediante la implementación de nuevas tecnologías y la IA aplicada, que logran una efectividad muy alta a costos menores.

Por ejemplo, en nuestros barrios contamos con centros de monitoreo con personal calificado asistido por IA logrando una eficacia nunca antes vista. Esto nos permite ver más cámaras con la misma cantidad de personal en monitoreo y, de esta manera, reasignar personal que hace  control de perímetros. Es decir, vos podés sacar un guardia que está caminando por el perímetro de un barrio y reemplazarlo por otro que está monitoreando 5 o 6 veces más extensión. Es ahí donde la IA juega un rol importantísimo detectando amenazas, generando alertas y gatillando los procedimientos de respuesta inmediata. Ya no dependemos exclusivamente de una persona mirando cinco pantallas en simultáneo y durante horas, sino de un operador de tecnología calificado. Los riesgos van mutando y siempre debemos ir un paso adelante para que no resulte siempre que “mejor sea más caro”. Estamos muy conformes con los resultados y seguimos pensando formas para mejorar el impacto en el bolsillo.