Cuando pensamos en 2025, ya no hablamos de un futuro lejano: estamos en diciembre prácticamente casi terminando el año. Por eso, muchas de las tendencias que se venían anticipando ya están en marcha, y otras nuevas están emergiendo y se perfilan para lo que resta del año y comienzos de 2026. Para desarrolladoras como Eidico, entender lo que ya ocurrió y lo que puede venir en los próximos meses es clave para planificar y posicionarse bien. Aprovechar estas señales puede marcar la diferencia.

Texto: Dolores Ayerra

¿Cómo evolucionó el mercado inmobiliario argentino hasta octubre de 2025?

Hasta este punto del año, el mercado inmobiliario muestra señales de recuperación más sostenida que en años recientes, aunque con contrastes fuertes según la zona, el tipo de producto y el financiamiento.

  Algunos datos relevantes para entender el contexto actual:

  • El índice de insumos para la construcción, según el último Informe Construya, mostró en agosto-septiembre de 2025 una caída mensual significativa, y una baja interanual, tras meses de recuperación lenta. 
  • En paralelo, los créditos hipotecarios volvieron a asomar, aunque tímidamente y todavía no se registra una tendencia consolidada como herramienta de financiamiento

¿Cuáles fueron las tendencias que ya se consolidaron en 2025 y qué se espera para lo que queda del año?

Aquí, algunas de las corrientes a tener en cuenta y su proyección para los últimos meses de 2025.

1. El crédito hipotecario volvió pero moderado

¿Qué pasó?
El crédito hipotecario, que estaba muy deprimido, mostró un repunte significativo. Octubre lo ratifica: casi mil escrituras con hipoteca en CABA, un número récord reciente. Sin embargo, hay que remarcar que aunque el repunte es grande esto se debe a que venía en niveles de crecimiento casi nulo. El avance de los préstamos es todavía muy lento. Así y todo este regreso del crédito funciona como catalizador para la demanda, especialmente en compradores que no tienen acceso al contado.

¿Qué significa para lo que resta del año y para 2026?
En el mercado se espera que esta tendencia siga, siempre que haya algo de previsibilidad macroeconómica, estabilidad cambiaria mínima, y tasas de interés que, aunque altas, se mantengan previsibles por los plazos de obra. Para desarrolladores, esto implica que los productos en pozo y preventa con financiamiento externo cobrarán mayor relevancia.

2. Aumento en precios, pero segmentado

¿Qué pasó?
Durante 2025 vimos precios de venta y alquiler que subieron por encima de la inflación en muchos casos, especialmente en CABA. Los precios de publicación y cierre muestran incrementos, y la oferta se achica

También se nota que los productos de menor valor en dólares (por ejemplo, unidades hasta ciertos rangos modestos) se mueven más rápido, con mayor demanda, lo que empuja esos escalones hacia arriba. 

¿Qué se proyecta para lo que resta del año?

Probablemente siga la dinámica de aumentos, sobre todo en zonas con buena conectividad, servicios, infraestructura, o proyección futura. Pero habrá una creciente sensibilidad a la relación precio/calidad, al estado del inmueble, a los costos de mantenimiento, la eficiencia. Los desarrollos que no incorporen estos elementos podrían quedarse atrás.

3. El papel de la sustentabilidad, la eficiencia y la construcción innovadora

¿Qué pasó?

En eventos del sector (por ejemplo, el Real Estate Summit, la Expo de CEDU), expertos y especialistas de la industria han discutido con insistencia la necesidad de incorporar tecnologías limpias, materiales más eficientes, industrialización de partes de la obra, certificaciones verdes, menor huella ambiental

Además, una de las quejas permanentes del sector ha sido el costo del metro cuadrado de construcción, sobre todo cuando se compara con productividad o estándares internacionales. La directora Ejecutiva de CEDU lo resumió así en el “3° Congreso Inmobiliario Nacional”: “El costo del metro cuadrado de construcción es altísimo y no se puede validar un precio de venta como para que haya un margen y sea negocio construir”. 

¿Qué sigue al final de 2025?

Desarrolladoras que ya planifican incorporar procesos más industrializados, materiales innovadores, optimizaciones en obra, prefabricados, o alianzas con proveedores tecnológicos. También se espera que proyectos con certificaciones verdes o estándares de eficiencia energética ganen valor de reventa y de preferencia para compradores/inversores.

4. Financiamiento alternativo y estructuras legales nuevas

¿Qué pasó?

Se están usando más herramientas del mercado de capitales, fideicomisos financieros, y se discute la tokenización inmobiliaria. En la Expo Real Estate de octubre 2025 un panel organizado por CEDU se centró en “Productos de inversión colectiva para el desarrollo inmobiliario”. 

Asimismo, el contexto legal/regulatorio es tema de fuerte atención: carga fiscal alta, permisos de obra complicados, gestión municipal pesada siguen siendo cuellos de botella. Vázquez también señaló que Argentina “es uno de los países del mundo con mayor carga fiscal”. 

¿Qué significa para lo que resta del año?

Se espera que algunos desarrolladores adelanten proyectos bajo estructuras mixtas: combinación de financiamiento tradicional + captación privada + mercado de capitales. También será importante diseñar legalmente los proyectos con flexibilidad ante cambios macroeconómicos (tipo de cambio, inflación, insumos importados, etc.). Las asociaciones público-privadas y los incentivos fiscales o regulaciones que favorezcan desarrollos clave pueden marcar diferencia.

¿Qué proyectos de Eidico ilustran estas tendencias?

Agregar ejemplos reales ayuda a mostrar cómo Eidico ya está actuando conforme a estas corrientes. Algunos casos:

  • Terrazas de Santa María (Zona Norte, Tigre): complejo de departamentos de 2 y 3 ambientes, en Villa Nueva, con una ubicación estratégica cerca de Nordelta. Refleja la demanda de quienes buscan accesibilidad, servicios cercanos, buena conectividad, con menor escala de producto residencial
  • Santa Ana Joven, etapa 5 (Villa Nueva, Tigre): viviendas más amplias (140-160 m²), en barrio abierto, sin expensas. Esto responde a la tendencia hacia productos más grandes, espacios verdes, calidad de vivienda, con menor carga recurrente
  • San Pedro, cerca de Nordelta (Tigre): loteo con diseño ligado a una laguna de 14 hectáreas, con islas, puentes, espacios verdes y deportivos. Este tipo de desarrollo apunta al estilo de vida, al ambiente, algo cada vez más valorado
  • Casas de Santa María I (Villa Nueva / Dique Luján): casas de 2 plantas, posibilidad de ampliación, jardín, galería con parrilla, entre otras comodidades. Producto que ofrece vivienda terminada, con calidad, en zona con amenities, orientado a familias que valoran espacio y confort
  • Canning Village: masterplan con 660 lotes, redes subterráneas, SUM y sector deportivo. La zona sur mostró crecimientos de interés, y este proyecto se adapta a quienes buscan algo más tranquilo, con buen acceso, prestaciones de barrio
  • Al Golf 19 (departamentos en Costa Esmeralda): departamentos de 2, 3 y 4 ambientes con terraza y parrilla, frente a una cancha de golf. Es un ejemplo de producto orientado a segunda residencia/inversores, con atractivo paisajístico y amenities de lujo

Estos proyectos muestran cómo Eidico está tocando varios frentes: barrios abiertos, casas, departamentos, lotes, masterplans, con calidad de diseño, espacios verdes, amenities, acceso a servicios, y ciertas modalidades de financiamiento/suscripción que minimizan riesgos para el comprador

¿Qué desafíos emergentes se están afianzando entonces en este cierre de 2025?

Aunque hay señales positivas, no todo es viento a favor, y los desarrolladores deben estar muy atentos a estos riesgos que ya se están manifestando.

  • Volatilidad macroeconómica: aun con señales de mejora, inflación alta, fluctuaciones cambiarias, costos importados que varían mucho, presionan los presupuestos de obra. En el Informe de Grupo Construya de septiembre 2025, Brian Kuperman, socio y CEO de BE Desarrollos, apuntó en esta dirección: “En contextos de alta inflación y volatilidad cambiaria, nuestra prioridad es permanecer en el mercado. La rentabilidad deja de ser la variable central; lo importante es garantizar que la obra avance y cumplir con compromisos”.
  • Costos de construcción récord: como mencionó CEDU, los costos del metro cuadrado están por arriba de lo que muchas estructuras financieras pueden absorber si no se revalúan los precios domésticos o la entrada de insumos importados cambia.
  • Burocracia y permisos: en muchas provincias o municipios, sigue siendo un cuello de botella la demora en aprobaciones, los cambios normativos impredecibles.
  • Rentabilidad decreciente: aunque los precios suben, también lo hacen los costos de mantenimiento, los gastos operativos y la presión fiscal; la rentabilidad de proyectos (y el retorno esperado por inversores) se reduce si el margen entre costo y precio final no se cuida.
  • Oferta de crédito todavía limitada: s bien hay crecimiento, el crédito hipotecario todavía no tiene el peso que tiene en otros países —participa poco del PIB y muchas operaciones siguen siendo sin financiamiento o con financiamiento informal—. 

¿Qué se espera para comienzos de 2026?

Tomando lo que ya ocurrió y lo que ya se ve en agenda, estas son predicciones / apuestas que analiza la industria para lo que resta del año:

  • Seguirá la presión de costos, lo que puede generar que algunos desarrollos se demoren o se rediseñen para ajustar al presupuesto sin perder calidad.
  • Proyectos que ofrezcan financiamiento propio, preventas, suscripciones, modelos más escalonados de pago, o combinaciones de dólares/pesos ajustados o indexados, serán los más competitivos.
  • Las viviendas terminadas o casas listas para habitar tendrán demanda creciente, especialmente para quienes prefieren evitar incertidumbres de obra en pozo, retrasos, costos ocultos.
  • Los desarrollos sustentables, con eficiencia energética, buen diseño paisajístico, espacios comunes verdes, serán diferencial que agrega valor real al comprador/inversor.
  • Zonas emergentes, con proyección de infraestructura (nuevas rutas, accesos, transporte público, servicios), van a atraer mayor interés, así como masterplans bien pensados que integren diseño urbano, amenities, conectividad.

¿En qué zonas geográficas y segmentos conviene fijarse para lo que resta de 2025?

¿Dónde hay más probabilidad de éxito para los desarrollos residenciales?

  • CABA sigue siendo un foco principal: demanda alta, precios que suben, interés por productos de calidad.
  • Gran Buenos Aires: municipios con buena infraestructura, accesibilidad, zonas que están mejor conectadas, transporte público, espacios verdes, servicios.
  • Provincias con permisos de obra activos y buen ritmo de trámites: hay ejemplos como Misiones, mencionados en el 3° Congreso Inmobiliario Nacional como provincia donde los permisos de obra están creciendo. 

¿Cuál es el balance y la apuesta a futuro?

El balance apunta a que  2025 será un año de transición: no será el año “ideal” sin desafíos económicos, pero sí el año en que quienes se adaptan bien logran posicionarse. El mercado inmobiliario argentino ya no está en expectativa: muestra recuperación, oportunidades reales y un conjunto de tendencias que marcan el rumbo. Pero también exige adaptabilidad, innovación y prudencia.

Para Eidico la apuesta no es solo construir, sino hacerlo de modo que los proyectos respondan a lo que el comprador hoy ya pide: financiamiento, eficiencia, sostenibilidad, calidad, buen diseño, ubicaciones con servicios, y con la estructura legal y financiera correcta.

Quienes lo entiendan, ajusten su estrategia ahora, y se animen a emprender con mirada de largo plazo —invirtiendo en optimización, tecnología, diversificación de producto— tienen buenas chances de terminar 2025 con resultados sólidos, y de entrar en 2026 con ventaja.