Por Mónica Fernández

Finalmente tenemos nuevo presidente electo tras un largo año de campaña electoral. Ahora es momento de transición y definiciones en numerosos aspectos, pero claro está que la economía y el impacto que tendrán las nuevas medidas en la economía familiar es lo que más nos preocupa por estos días. Todavía no hay certezas en cuanto a medidas económicas, pero sí algunos indicios de qué podemos esperar especialmente en lo que tiene que ver con nuestros bolsillos y la economía del día a día.

Mercado único de cambios. Una vez asumido el nuevo gobierno se liberará -en forma inmediata o quizás tome algunas semanas- el llamado cepo y el precio del dólar surgirá de la libre oferta y demanda. Seguramente estará por encima de lo que hoy cotiza el dólar oficial que es sostenido artificialmente por el Banco Central. Los analistas calculan que se ubicará en torno a los $13 y $15 dependiendo fundamentalmente de la confianza que el nuevo gobierno logre generar en la población y en los inversores externos.

Modificación de Ganancias. El presidente electo prometió que ajustará el mínimo no imponible de Ganancias. Esto quiere decir que subirá el piso a partir del cual una persona tiene que tributar este impuesto sobre su salario. La consecuencia directa es más salario en el bolsillo. “Es una estafa a los trabajadores”, dijo Mauricio Macri en su primera conferencia de prensa como presidente electo.

Precios y cuotas. Colaboradores cercanos al presidente aseguraron que tanto Precios Cuidados como el programa Ahora 12, para comprar en cuotas, seguirán vigentes “por un tiempo” para evitar que se afecte el poder de compra. Concretamente, Precios Cuidados estaría vigente seis meses más. Sin embargo, aclararon que lentamente irá tomando otras características y otra relación con las empresas productoras de bienes y servicios básicos. La idea que dejaron trascender desde lo que será la nueva Secretaría de Comercio es que llegará el momento en que los controles de precios no sean necesarios. El objetivo del nuevo gobierno es llevar la inflación a un dígito.

Subsidios. Aún no hubo definiciones, pero es de esperar que se mantengan sólo para los segmentos más vulnerables y necesitados. Electricidad y gas podrían sufrir ajustes aunque no hay datos concretos. El mejor antídoto: tratar de acostumbrarse al ahorro de energía tal como sucede en los principales países del mundo.

No habrá “súper” ministro. En la estructura del nuevo gobierno, no habrá un ministro de Economía súper poderoso sino que habrá un gabinete económico integrado por seis miembros.

Reconstruir y la República. Aunque los temas económicos nos afectan y preocupan a todos, no es el único desafío de la nueva administración. Reconstruir la confianza en las instituciones y sobre todo en la Justicia, aunque pueda sonar naíf, será clave. Volver a relacionarnos con el mundo y hacer alianzas primero con nuestros vecinos (Brasil fundamentalmente) y con el resto del mundo después será clave para que el PBI que hace cuatro años que no crece salga de los números rojos. Crecimiento es igual a más empleo.