Favorecida por un clima benigno, tierras fértiles ideales para la agricultura y ganadería, y un pintoresco paisaje serrano, hace ya varios años que Tandil es una de las ciudades más pujantes del interior del país.
Con una población que hoy asciende a 120.000 habitantes, y a una distancia de 330 km de la ciudad de Buenos Aires (con un acceso cada vez mejor, ya que más de la mitad del recorrido es por ruta de doble carril) se ha consolidado como una ciudad pujante que cada vez más gente elige para vivir. Tal es el crecimiento demográfico, que la ciudad demanda cada vez más viviendas, y el costo de los alquileres va en aumento.
En esta nota te contamos las virtudes de esta ciudad de singular belleza y gran crecimiento
en la última década.

Educación y deportes: Tandil cuenta con una importante oferta educativa de la sede de la Universidad Nacional del Centro que ofrece cerca de cincuenta carreras, incluyendo asignaturas de grado, posgrado y tecnicaturas. A nivel nacional es muy reconocida por su carrera de Ingeniería en Sistemas y Veterinaria, y también por su moderno campus universitario.
En cuanto a colegios, junto con el nuevo público residente creció la oferta de instituciones privadas, que ya son más de diez.
Como pocas ciudades, Tandil también se destaca por sus dos canchas de golf de 18
hoyos (“Tandil Golf Club”, y “El valle deTandil Golf Club”) con mucha concurrencia los fines de semana.
Cuenta con clubes como “Los Cardos”, donde se practica el rugby y el tenis, y un dique en medio de la ciudad con un parque inmenso donde todas las mañanas los deportistas salen a trotar.
Para los más aventureros allí también se practica el montañismo, el trekking, las cabalgatas, aladelta, parapente, vuelos con y sin motor, navegación en kayak, canotaje,
equitación, polo, caza, pesca y observación de flora y fauna en estancias y reservas naturales.

Crecimiento económico: en Tandil hay más de 2500 comercios minoristas y mayoristas en actividad, mientras que los establecimientos industriales superan los 470. Esto deja de manifiesto el crecimiento del sector turístico y gastronómico, que, comparados con otras ciudades, ubican a Tandil entre las localidades del interior bonaerense con mayor número de unidades productivas.
La importancia del rubro inmobiliario, de la mano del explosivo crecimiento en los últimos años, también queda de manifiesto en las cifras: funcionan 436 locales dedicados a los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler. Además, la ciudad ya cuenta con un barrio privado (“Sierras de Tandil”).
Respecto de los servicios sociales y de salud, Tandil cuenta con 408 locales en actividad y, en lo que se refiere a servicios de hotelería y restaurantes, suma 265 establecimientos.
A nivel general, otra virtud de Tandil es que la seguridad todavía se conserva; no existen villas miseria ni hay tanta desigualdad. La gente vive tranquila y espera seguir haciéndolo.

Tierras favorables: desde su fundación en 1823, Tandil se vio favorecida por un clima benigno y una riqueza topográfica que hicieron de ella una de las regiones del país donde mejor se desarrollaron la agricultura y la ganadería, además de ser atractivas para el turismo. La región está rodeada de sierras antiquísimas, que incluyen algunas piedras famosas por su formas y el modo en que están sostenidas en las alturas, como la piedra “Centinela” y “La Movediza”.