Por Andrés Seitun
Jefe de Desarrollo Humano e Integración Empresaria (DHIE)

Empezamos convencidos de que no íbamos a tener un departamento de Recursos Humanos. Nos apoyábamos en la premisa de que aquella era una función que debía cumplir cada jefe individualmente. Herramientas duras, políticas internas, procedimientos y firmas, parecían ir en contra de nuestra noción de empresa humana, flexible, que prioriza a las personas. Quizás pecábamos de ingenuos, por creer que bastaba con nuestras buenas intenciones, y se nos aparecía difusa la diferencia entre la bondad y la justicia, entre la igualdad y la equidad. Nos llevó tiempo entender que, a pesar de lo loable de nuestras ideas, podríamos estar siendo injustos con el esfuerzo y la dedicación de algunos.
Además, siendo veinte empleados, era fácil sostener este modelo. Sin embargo, a medida que fuimos creciendo, como empresa y en cantidad de empleados, la realidad nos demostró que, dado a las diversas personalidades y generaciones que conviven diariamente en nuestra empresa, debíamos replantear algunos puntos.
Con el enorme desafío de unificar criterios en este camino, nació el Departamento de Desarrollo Humano e Integración Empresaria (DHIE), nombre que decidimos darle a lo que comúnmente se conoce como RRHH.
Nuestro objetivo como sector es similar al que persigue Eidico con las personas que acompañan nuestros proyectos. Es decir, sumar voluntades y esfuerzos para lograr un beneficio común que, de manera individual, sería imposible de alcanzar. Nos desenvolvemos sobre la base de valores, como la transparencia y la confianza, colaborando con el desarrollo de las personas. Buscamos ser innovadores y proponer ideas que acompañen las distintas etapas de la vida de cada una de las personas que trabajan en Eidico.
¿Cuál es mi sueño para DHIE? Que como departamento podamos colaborar para que, entre todos, construyamos un lugar de trabajo que nos ayude a cumplir nuestros sueños. Que fomente nuestro desarrollo, como profesionales y como personas, para encontrar un equilibrio entra la vida laboral y personal.
Me gustaría que el crecimiento de todos los que trabajamos en EIDICO se alcance a través del trabajo en equipo, buscando para cada uno la tarea que ayude a desarrollar sus virtudes. Y finalmente que, como empleadores, podamos dejar una huella; teniendo siempre presente que, internamente también, el rumbo lo marcan quienes nos acompañan.